En la última colación del año, 200 nuevos graduados recibieron sus títulos

Los 200 flamantes profesionales, acompañados por sus familias, colmaron la Sala Académica “Oscar Quiroga Galíndez”, este viernes, a la mañana y a la tarde, en la quinta y última colación de grado del año 2018. En esta oportunidad, se conmemoró el Día Internacional de los Derechos Humanos que se evoca cada 10 de diciembre.

Los emotivos actos comenzaron por la mañana, pasadas las 10, y continuaron en la tarde, a las 19. En ambas oportunidades, estuvo presente el rector de la Universidad Nacional de La Rioja, Fabián Calderón, acompañado por el vicerrector José Gaspanello; decanos de departamentos y sedes académicas, delegados  universitarios, secretarios y subsecretarios del Rectorado; secretarios académicos y administrativos, autoridades del Colegio Preuniversitario “General San Martín”, del hospital Escuela y de Clínicas “Virgen María de Fátima”; FUNLaR y OSUNLaR; gremios ATUR, SIDIUNLaR y ARDU; directores de carreras, estudiantes, graduados, docentes, nodocentes, familiares  y público en general.

PRIMER ACTO DE COLACIÓN

La ceremonia de la mañana comenzó con el discurso de la graduada en Enfermería María Sol Herrera, seguida por el graduado en Contador Público, Pablo Exequiel Galimberti.

En el caso de Herrera, agradeció a la universidad por haberle dado esta oportunidad y a la vez una gran responsabilidad de brindar su mensaje. “Dejamos de ser estudiantes para enfrentarnos a un nuevo desafío: ser profesionales”, comenzó diciendo. Enseguida, precisó: “nos han formado para construir un orden social más justo, haciéndonos profesionales competentes y comprometidos en la realidad social; seamos agentes de cambio y transformación de un mundo desigual e injusto en otra más humano donde se hagan realidad la justicia y la paz. Estamos para aprender y salimos para servir”. Finalmente, la graduada se enmarcó en los 100 años de la reforma universitaria para plantear la defensa de la educación pública y gratuita, señalando: “soy enfermera y soy profesional”.

Por su parte, Galimberti expresó: “este día compartimos la inmensa felicidad de poder alcanzar nuestras metas que nos propusimos hace unos años”.

El 85 % de los graduados es primera generación de profesionales de sus familias

Por consiguiente, el Rector dirigió su mensaje destacando la graduación de 200 jóvenes. Seguidamente, brindó datos estadísticos del universo de graduados de la UNLaR resaltando que el 85 por ciento es primera generación de universitarios en sus familias, el 60 por ciento son mujeres; cerca del 50 por ciento son de la Capital, el 30 del interior, el 20 de otras provincias y el uno o dos por ciento son jóvenes latinoamericanos.

La tasa de inclusión universitaria en la UNLaR es superior a la nacional y regional

Calderón agregó que la UNLaR, en estos años, ha consolidado su número de estudiantes: cerca de 25 mil cursantes están en las aulas, tanto en la capital como en las cinco sedes y cuatro delegaciones del interior provincial. Relacionó esos datos con el impacto que tiene la ciudad universitaria en la población de La Rioja: con 365 mil habitantes; cada 10 mil personas hay 678 estudiantes, en esta línea, siguió explicando: la tasa promedio en Argentina y Latinoamérica está en 443, de manera que la UNLaR supera las estadísticas de inclusión universitaria en el país y la región.

“Eso es motivo de lucha, orgullo y satisfacción en todos ustedes, que cada vez tengamos más jóvenes que se piensan dentro la universidad pública, es un esfuerzo colectivo  e institucional”, sostuvo.

SEGUNDO ACTO DE COLACIÓN

Graduados destacados

Correlativamente, en la ceremonia de la tarde, seguido a la entonación de los himnos nacional y provincial, y toma de juramento a los flamantes graduados; el rector Calderón, el vicerrector Gaspanello, el decano del Departamento de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, Marcelo Martínez, y la subsecretaria de Graduados, Cristina Uliarte,  hicieron entrega de un reconocimiento a la graduada en Ingeniería en Alimentos, Dalma Tobares Torres -quien también recibía su título en esta ocasión- por haber logrado el primer premio del concurso nacional ‘Preingeniería’, a través de su trabajo de tesis denominado “Proyecto de Formulación, Evaluación y Elaboración de ‘Snack’” basado en el consumo de quinua y maíz.

Asimismo, se distinguió a la graduada de la Licenciatura en Administración, Ana Paula Brizuela –también recibía su título en esta jornada-, por ser ‘Miss Argentina 2018’ y representar a nuestro país en certámenes internacionales, en donde será portavoz de la importancia de las universidades públicas, gratuitas e inclusivas.

Por otro lado, se entregó menciones honoríficas y una Resolución del Consejo Superior de la UNLaR a los ingenieros en Sistemas, Emmanuel Arias y Pablo Estrada, por desempeñarse en la misión del Satélite Argentino de Observación con Microondas (SAOCOM 1A), lanzado el pasado 7 de octubre. Además, se les obsequió una obra trabajada en madera y hierro -elaborada por una artesana riojana- que simboliza el logo de la Universidad Nacional de La Rioja.

Graduada destacó la importancia de vincularse profesionalmente con la comunidad

Seguidamente, la Psicopedagoga Lucia Díaz Chiavazza brindó su discurso destacando el valor de estudiar en una universidad pública. “Es pertinente resaltar el respaldo que significa estudiar en una institución pública, gratuita, laica, inclusiva, y democrática. Estos valores se realzan en este año en el que se cumple un siglo de la reforma universitaria, un hecho que cambió radicalmente la educación en argentina; allí, se conquistaron muchos valores que hoy caracterizan a esta Casa de Altos Estudios”, expresó. Luego, agregó que “ser graduado de la universidad significa permanecer en vinculación con la misma, participando activa y democráticamente en la política universitaria construyendo proyectos no solo para el desarrollo profesional, sino fomentando el fortalecimiento con la comunidad”.

Finalmente, dirigiéndose a sus compañeros graduados, trajo a colación un concepto que manifestó José ‘Pepe’ Mujica en su visita a la UNLaR, el pasado 8 de junio: “ser universitario no es otra cosa que tener los instrumentos y la responsabilidad de retribuir al pueblo que pertenezco y que de alguna forma hizo posible que fuera a la universidad”, finalizó.

Día Internacional de los Derechos Humanos

Por su parte, el rector de la Casa de Altos Estudios, Fabián Calderón, refiriéndose a la última colación de grado del presente año, dijo: “esto sintetiza y simboliza mucho esfuerzo, trabajo, dedicación y empeño personal, familiar y comunitario; porque todos somos parte de estos logros y emociones de nuestros jóvenes”. “Estamos orgullosos de que nuestra UNLaR sea una esperanza y una oportunidad para los hijos de los trabajadores, de los docentes, de hombres y mujeres del interior de la provincia que con mucho esfuerzo confían en la educación pública”, afirmó.

Posteriormente, remarcando el rol de los recientes graduados que se convierten en profesionales, por lo que manifestó: “Ojalá que la vida los encuentre luchando por más y mejores condiciones institucionales, por más y mejores derechos que todavía debemos conquistar; luchando para transformar una realidad que todavía sigue siendo injusta en muchos hogares e instituciones”.

En alusión a la fecha conmemorativa del próximo lunes, Calderón dijo que “a 70 años de la declaración de los derechos humanos en el mundo, la pregunta es: ¿qué son los derechos humanos?”; a lo que respondió: “hoy, los derechos humanos nos garantizan una educación para la libertad, la soberanía y para la justicia social. Desde la universidad, es el momento de pensar en la construcción de una sociedad de iguales, que reconozca; y de hospitalidad a los diferentes y a la pluralidad de voces”. Seguidamente, agregó: “tenemos que pensar los derechos humanos en una defensa articulada y colectiva, para defender estos logros que son de todos; como hijos de trabajadores, la universidad pública nos dio esta oportunidad de crecimiento y desarrollo”.

“Hemos entendido que la lucha por los derechos humanos significa mejora en las condiciones institucionales de salud, de educación, de justicia. Las luchas de nuestras mujeres, madres y abuelas han aportado al crecimiento de la democracia en nuestro país, por eso es un motivo de memoria y reivindicación en el sistema universitario”, concluyó.

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